Derechos humnos. La Drummond en Colombia. Negro polvo en el viento

Publicado en por MINGA. Asocociación de trabajo comunitario

Colectivo Ambiental Mario Calderón*

En el cargue de los planchones al barco, el viento sigue arrastrando nubes de polvillo de carbón que también van a parar al mar. No es de extrañar que la vida en la ciénaga haya desparecido, la pesca se hace imposible en los alrededores, no solo por la escasez de peces, sino también, por el acoso de los vigilantes de la compañía, que prohíben a los pescadores pasar por ahí. Mientras que en los alrededores del puerto y de la vía férrea los campesinos se preocupan por que sus árboles y plantas están muriendo, el polvillo de carbón se deposita sobre las hojas de las plantas y si no hay lluvias, éstas terminan muertas, árboles frutales de cien años está muriendo en una década. Los agricultores de la región terminan como mineros en cada jornada, cubiertos de un polvillo de carbón por todo el cuerpo. Las organizaciones de Campesinos han intentado comunicarse con la compañía para que responda por los daños que están sufriendo los lugareños, sin embargo solo han obtienen respuestas arrogantes de los funcionarios de relaciones públicas. El otro interrogante es sobre el papel que está desempeñando la autoridad ambiental de la región (Corpomagdalena) en el caso del puerto, aunque la compañía ha obtenido todas las licencias y permisos ambiéntales para hacer los que está haciendo, los trabajadores aseguran no haber visto jamás a algún funcionario de Corpomagdalena, y se preguntan, que tipo de control puede ejercer la entidad si sus funcionarios ni siquiera conocen el puerto ni sus procedimientos, a lo que agregan irónicamente, que de talvez aprueban las licencias ambientales desde el escritorio y al lado de una botella de Wisky. Sin embargo esto es sólo el cierre de un proceso lleno de infamias que empieza doscientos kilómetros tierra adentro, en la mina la loma entre los municipios la loma, Chiriguaná y la Jagua de ibirico a cincuenta kilómetros de río magdalena en el Centro del Departamento del Cesar, ahí se está efectuando una de las explotaciones mas grades de carbón en Latinoamérica. Cifras no oficiales estiman que en el 2003 se exportaron cerca de 16 millones de toneladas, la expectativa de la compañía es sacar 50 millones de toneladas de carbón del país a mediano plazo. El carbón Colombiano es de buena calidad y es relativamente asequible, sin embargo la compañía ha decidido premiar a los caribeños por las riquezas del subsuelo con persecuciones y limosnas. En el año 2003, en la corte penal de Alabama, la compañía Drummond Ltd, radicada en Alabama, Estados Unidos, ha sido demandada por cien millones de dólares por apoyar a fuerzas paramilitares, que asesinaron 3 líderes sindicales que trabajaban en la mina, mientras que el presidente de la compañía no atina a decir alguna explicación coherente sobre la demanda en declaraciones a los diarios Estadounidenses. Sectores sindicales opinan que el monto de la demanda por 100 millones de dólares no se compara con los 800 millones de dólares de ingresos anuales que tiene la compañía, que en un 60% provienen del carbón que saca de Colombia. En cuanto a los programas sociales los voceros de la compañía dicen que se han pagado en regalías 150 millones de dólares desde el año 95, que se han invertido en la construcción de escuelas y hospitales, desde una óptica evidentemente paternalista y asistencialista; sin embargo nadie da razón sobre la entrada de los grupos paramilitares que atropellan y controlan a la población civil, y eliminan cualquier interlocución crítica de la sociedad local con la compañía. Nadie puede llegar a estos pueblos sin ser auscultado, nadie que no sea previamente autorizado puede permanecer en esta zona, sin embargo la compañía oficialmente dice no tener ninguna relación con estos grupos. Con la triplicación de las cantidades de Carbón que Drummond saca del país, se espera que aumenten las regalías, pero también que aumenten los problemas. Con la ampliación del puerto Drummond de 16 a 25 millones de toneladas, a lo que se suma la construcción de un Mega-puerto también en ciénaga con capacidad de embarque de 50 millones de toneladas de minerales. Las zonas de minería entregadas recientemente por el estado son 300% del tamaño del área anterior; tal vez el impacto ambiental mas grave en las zonas de minería sea la perturbación de los ciclos del agua en la región, ya que se utiliza agua en grandes cantidades en varios procesos, al igual que se desvían o estancan corrientes de agua que alimentan las grandes ciénagas de Bolívar y al río magdalena, por lo que es de esperar el avance de la desertificación no solo en las regiones de minería, sino también e las áreas vecinas, a esto se le suma que sólo el 4% de las áreas intervenidas (1500 hectáreas) están en un controvertible proceso de reforestación. Sin embargo cualquier interlocución crítica con la empresa está descartada, el temor predomina, los trabajadores temen que el sindicato sigua siendo masacrado, las poblaciones temen las represalias de los grupos paramilitares, hasta Drummond teme, teme que tenga que pagar los cien millones de dólares con los que fue demandada por violaciones a los derechos humanos.

Memoria de los Trabajadores Desaparecidos**

Victor Orcasita, operador de maquinaria pesada, era el vicepresidente del sindicato. A fines de 2000 y principios de 2001, él junto a Valmore Locarno presionaron a Drummond para mejorar la seguridad y compensar a las familias de unos trabajadores fallecidos en un accidente en el 2000. Por aquel entonces, Locarno y Orcasita empezaron a recibir llamadas en sus casas que les instaban a abandonar el pueblo o arriesgarse a ser asesinados. En las inmediaciones de la mina aparecieron panfletos atacando a ambos y acusándoles de apoyar a la guerrilla. Locarno y Orcasita trabajaron por última vez en la mina el 12 de marzo de 2001. El autobus de Drummond que les llevaba a sus casas en Valledupar fue interceptado por los paramilitares. Los paramilitares los llamaron, lideres sindicales de la mina, y los acusaron de "tener un problema con Drurnmond". A continuación, hicieron bajar a Locarno y a Orcasita del autobús alquilado por la Compañía. Locarno, de 38 años, recibió un disparo inmediatamente. Orcasita, de 37, fue hallado más tarde al borde de la carretera, con una bala en la cabeza y sin dientes. Siete meses más tarde, su sucesor en el sindicato, Gustavo Soler, de 36 años, fue obligado a salir de un autobús público por los paramilitares que lo buscaron llamándolo por su nombre, según fuentes del sindicato y de la compañía. Unos agricultores encontraron su cadáver dos días después con dos disparos en la cabeza. Pero los sindicalistas dicen que las relaciones con la empresa siguieron deteriorándose. Ex-empleados del puerto, dice que Augusto Jíménez, presidente de la subsidiaría de Drummond en Colombia, dijo a los sindicalistas semanas después de los asesinatos de marzo que "por la boca muere el pez". Los trabajadores interpretaron esta declaración como una amenaza para que mantuvieran silencio sobre los asesinatos. William Jeffress, el abodado de Drummond dice que Jíménez "no recuerda haber usado nunca esa frase".

Notas:

*El Colectivo Ambiental Mario Calderón, es una convergencia abierta de Organizaciones, Pensadores y Activistas, que trabajan en la construcción de una propuesta política y de acción desde el Ambientalismo Popular.

**(Tomado del Reporte de Wall Street Journal Américas, Drummond Demandada por vínculos paramilitares, Periódico El Tiempo, 16 Octubre de 2003)

 
 
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